Las herramientas de formación tradicionales incluyen plastinados modelos; modelos de realidad virtual; comercial, modelos producidos en masa; disecciones cadavéricas y procesamientos; Simuladores de realidad virtual; y participación quirúrgica práctica, in vivo. En este blog analizaremos cada uno de estos métodos de entrenamiento, que también son motivaciones para utilizar impresión 3D en medicina como una alternativa de especialización.

Modelo impreso en 3DEn la Universidad de Kobe, los modelos impresos en 3D permiten a los cirujanos practicar procedimientos antes de realizarlos en pacientes humanos.

Biomodelos

Modelos cadavéricos plastinados:

  • Distorsión de estructuras y tejidos
  • Costo elevado
  • Rigidez, falta de realismo táctil
  • A menudo, falta de patología.
  • Preocupaciones por la salud y la seguridad (para laboratorios de plastinación)

Modelos de realidad virtual:

  • Falta de retroalimentación táctil
  • Cognitiva, perceptualmente exigente
  • Poca variación en la anatomía
Modelos comerciales producidos en serie:
  • Rudimentario y no apto para procedimientos avanzados
  • Anatomía hipotética o caricaturizada
  • Limitado a algunas variaciones anatómicas
  • Falta de patología
  • Caro y de un solo uso

Simuladores

Disección y procesamiento de cadáveres humanos:
  • Escasez de ejemplares
  • Variaciones limitadas (por ejemplo, bebé)
  • Acceso limitado, como por controversia o creencias religiosas
  • Gasto
  • Problemas de salud y seguridad
  • Distorsionado, colapsado o de otro modo estructuras alteradas
  • A menudo, sin patología.
Simuladores de realidad virtual
  • Costos elevados
  • No portátil
  • Anatomía demasiado burda
  • Retroalimentación háptica poco realista
  • Experiencia práctica (formación in vivo)
Disponibilidad limitada debido a:
  • Logística
  • Riesgo del paciente (complicaciones)
  • Restricciones de horas de trabajo
  • Presiones de eficiencia (para minimizar tiempo del procedimiento)

Escasez de procedimientos poco comunes
Entrenamiento por pasos (dominar un paso por sesión)
Número de sesiones necesarias (para procedimientos complejos)

Por el enlistado anterior es evidente que se necesitan nuevas herramientas de formación médica que colaboren a una planeación quirúrgica y modelos de entrenamiento de excelencia para disminuir errores en cirugía.

Cirugía ortopédica con planeación prequirúrgica con modelos en 3DLa impresión 3D permite la práctica antes de la cirugía con el instrumental quirúrgico

La eminente evolución acelerada de la tecnología y casos clínicos complejos son limitaciones en los métodos de entrenamiento tradicionales, al igual que la complejidad y el surgimiento de nuevos equipos médicos, la variación en la anatomía humana debido a la edad y patologías. Estos desafíos se ven amplificados por el cambio en el entorno de trabajo que es más complicado por la expansión del conocimiento médico, que presiona a los alumnos para que aprendan más en menos tiempo.

Las oportunidades para desarrollar y evaluar habilidades en estudiantes y residentes en un entorno seguro se están volviendo raros debido a una variedad de factores como reducciones de horas de trabajo, presiones financieras y minimización de riesgos para los pacientes. El desafío es la escasez de herramientas educativas o especímenes adecuados para procedimientos poco comunes, enfermedades y patologías.

La impresión 3D resulta una opción excelente y preferida de los médicos de Estados Unidos y del continente Europeo. Ya que se especializa en la personalización de los casos clínicos de los pacientes con patologías complejas, creando un modelo 3D específico a partir de la resonancia magnética o de la tomografía del propio paciente dependiendo de la necesidad.

Impresión 3D vs Real

De Adams et al, disección de cadáveres (arriba) e impresión 3D (abajo) de la órbita desde la perspectiva lateral. Los puntos de referencia anatómicos clave incluyen el recto lateral (LR), el músculo oblicuo inferior (IO), el nervio abducens (VI Nv), la glándula lagrimal (LG) y la arteria lagrimal y el nervio lagrimal (LNv).

Aunque el enfoque de este blog son los estudiantes y residentes, a menudo los profesionales de salud y médicos especialistas necesitan una práctica quirúrgica alterna a las que se cuentan actualmente. Por ejemplo, la impresión 3D se puede aplicar por un médico especialista al practicar un procedimiento nuevo o avanzado, en lugar de hacer procedimientos por primera vez en un paciente real, se genera la experiencia previa para adquirir la habilidad para el momento en que se esté en cirugía para procedimientos raros o para practicar una anatomía específica del paciente.

Como conclusión, la impresión 3D, analizada desde múltiples dominios, abarcando eficacia, realismo y valor, el consenso es que la impresión 3D, para biomodelos estáticos y simuladores físicos, es un alternativa comparable o superior a la tradicional herramientas educativas y de formación. También supera las limitaciones de los métodos convencionales y puede emplearse para ampliar el acceso a prácticas de aprendizaje, minimizando los riesgos asociados con entrenamiento en el quirófano y mejorar la habilidad niveles para procedimientos complejos.